La clave para tener finanzas personales sanas no radica en los movimientos del mercado sino en la previsión, aseguran los expertos.
Los ahorradores pequeños y medianos tienen una exposición limitada a los movimientos en las bolsas de valores en el mundo, pues generalmente sus recursos están invertidos a largo plazo y en activos de diferentes clases, señala Mauricio de la Maza, director de la maestría en Finanzas del EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey.
Así que, antes de que corras a comprar dólares, oro, plata o retirar tu dinero del banco (por ‘aquello de la seguridad') descubre cómo afectaría realmente una crisis financiera a tu bolsillo.
Primero: los movimientos de los mercados son un factor que obedece a la coyuntura; por ejemplo, el viernes, una de las principales calificadoras de deuda rebajó la nota de los títulos gubernamentales de Estados Unidos, si bien esto no implica que la nación norteamericana no pueda cumplir con sus obligaciones de deuda, si inyectó temor e hizo caer los principales índices bursátiles en el mundo.
¿Cómo afecta esto a mis créditos?
La única manera de que el pánico en las bolsas llegue a tu vida cotidiana es que la crisis de los mercados sea la antesala de un impacto económico severo, sin embargo, eso luce ahora poco probable, pues si bien los indicadores que miden empleo, industria y consumo han sido débiles en Estados Unidos, todavía no hay indicios de que el ritmo económico lento sea una condición permanente.
Por otro lado, si el panorama se complica más, es posible ver un alza en las tasas de interés de referencia de la Reserva Federal, que traería un ajuste en las tasas del Banco de México y con ello, un alza en las tasas de los créditos bancarios, no obstante, el efecto en México sería moderado pues el ajuste no sería radical.
En términos de crédito al consumo, como podría ser un préstamo sobre nómina o la deuda de tu tarjeta de crédito, liquidarlo para evitar un impacto por una potencial subida de las tasas no sería mala idea, si puedes hacer un esfuerzo y sanear tus obligaciones.
"Lo ideal, y no sólo en época de crisis, es tener un ahorro destinado a cualquier imprevisto, no es necesario que ocurra una crisis para estar en riesgo de perder el trabajo, es una situación que puede pasar y estar prevenido es imperativo", señala Marco Carrera, vocero de la Comisión Nacional Para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
¿Es momento de comprar un auto o debo esperar?
Para el caso de los créditos a largo plazo como un auto y una casa, quizá este pudiera ser un buen momento para aprovechar las tasas fijas, pues aún si la volatilidad continuara, tu crédito tendría que respetar la tasa de interés pactada.
Si comprar un auto o contratar un crédito para una casa o departamento ya estaba en tus planes posiblemente la mejor idea sería continuar, sin embargo, considera tu situación actual y a futuro en el trabajo y tu nivel de endeudamiento.
Por el lado de la banca, ten en mente que aún cuando las instituciones puedan ser parte de grupos internacionales, en México los niveles de capitalización son sanos y no hay por qué pensar que habrá un encarecimiento abrupto de los créditos o que tus ahorros puedan estar en riesgo.
En términos de los préstamos para ampliar pequeños negocios, el panorama podría ser un poco mejor, pues a diferencia de las grandes empresas que tienen por destino de ventas los Estados Unidos, generalmente las Pymes dirigen su oferta de productos y servicios al mercado interno.
¿Subirá el dólar? ¿Debo comprar algunos ‘billetes verdes'?
La respuesta rotunda es NO; los expertos coinciden en que invertir tu dinero en una divisa con tanta volatilidad podría ser una muy mala idea.
Considera que aún cuando el dólar suba, el tipo de cambio que pagan los bancos y casas de cambio es menor, lo que acorta el margen de ganancia.
"Comprar dólares cuando está en plena subida puede ser la peor decisión y más si hablamos de invertir los ahorros, en un portafolio hay algunas posiciones en diferentes divisas pero están operados por expertos que sopesan los riesgos, hacerlo por tu cuenta puede ser un error costoso", señala Renato Vargas, portafolio manager de Zurich.
¿Qué viene?
La incertidumbre seguirá rondando las bolsas en todo el mundo; la situación de Estados Unidos y Europa en cuanto a los niveles de deuda no es un problema que pueda solucionarse en el corto plazo. Lo más efectivo para que tus finanzas conserven su salud es tener un presupuesto para administrar tu dinero y mantener un ahorro constante, de esa manera será difícil que los vaivenes de los mercados y la economía se conviertan en un problema demasiado serio para tu bolsillo.
martes, 9 de agosto de 2011
miércoles, 3 de agosto de 2011
Cuando se requiera protección a bajo costo
Los Seguros Temporales son la mejor opción
CONCEPTO DE LOS SEGUROS TEMPORALESSon planes Temporales o de Protección que cubren períodos de tiempo determinando: 1, 5, 10, 15, 20, 25 años o a los 55, 60 o 65 años de edad. Son los más baratos comparados con los otros tipos de seguros, NO TIENEN RECUPERACIÓN AL FINAL DEL PLAZO y sus Valores Garantizados son muy bajos durante toda la vigencia de la póliza.
DESCRIPCIÓN DE LOS SEGUROS TEMPORALES
En ciertas etapas críticas de la vida se requiere proteger al padre de familia contra una muerte prematura, un accidente fatal o una incapacidad total para dejar los recursos económicos suficientes a los hijos pequeños, o a la esposa que no trabaja, o a los padres que ya son mayores de edad, o bien se necesita garantizar el pago de alguna deuda, o proteger algún proyecto de inversión que está soportado por el ingreso de la persona.
Cuando no se puede o no se quiere hacer un ahorro complementario con el seguro, estos planes son la mejor alternativa. Se pueden contratar Sumas Aseguradas desde los $50,000 o se llega uno a encontrar ahora por cantidades menores a través de la Banca o los denominados microseguros, según la aseguradora que los ofrezca, y hasta por cantidades muy superiores de varios millones. Se le pueden adicionar los beneficios por Muerte Accidental e Invalidez Total y Permanente.
RECOMENDACIONES PARA SABER GASTAR
Dado que a mayor edad mayor es el costo de la prima que uno paga, en ocasiones conviene más contratar estos seguros a plazos de 10 años o más, pues de momento puede parecer muy barato pagar un seguro por un año o cinco pero cuando se terminan y se desea contratar otro la prima se calculará con la la nueva edad, sin embargo en algunos casos habrá personas que por su situación económica solo pueden pagar el costo del seguro mas bajo y no el de los plazos largos.
49 millones sin plan de retiro en Mexico
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) — De los 51 millones de mexicanos que conforman la Población
Económicamente Activa (PEA) sólo 1.1 millones tienen un plan de retiro, de acuerdo con la encuesta sobre planes de pensiones de jubilación de Mercer.
Esto significa que de las 639,248 empresas que hay en el país, sólo 1,625 ofrecen este plan a sus empleados, según la encuesta de la consultora de recursos humanos.
El análisis se realizó a 160 empresas privadas mexicanas y multinacionales, de tamaño mediano, grande y jumbo de diferentes sectores del país.
El 62% de las empresas da como plan de retiro sólo la indemnización legal, es decir, 3 meses de sueldo más 20 días de salario por año trabajado.
"Un trabajador que laboró 30 años en una empresa, y se jubila a los 35, recibirá un promedio de 23 meses de su último salario", dice el director de la práctica de retiro de Mercer, Arturo Luna.
Esta cantidad es insuficiente para vivir si se toma en cuenta que una persona jubilada tiene que repartir este dinero entre 25 y 30 años, periodo que dura la jubilación.
Nunca es demasiado tarde o pronto para empezar
El tener un retiro digno significa empezar el ahorro desde el inicio de la vida laboral, ya que será más fácil obtener una cantidad razonable.
Por ejemplo, si un trabajador se quiere retirar con el 30% de su último sueldo, deberá ahorrar el 10% durante 30 años.
Los empleados en México ahorran un promedio de 6.5% de su salario gracias a la Afore, lo que significa que tendrán el 20% de su último salario para el retiro.
Esta cifra disminuye si el último sueldo está arriba del tope del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), es decir, si gana más de 41,000 pesos mensuales.
"50 millones de mexicanos no tienen un plan de pensión en su empresa, así que optar por un Plan Personal de Retiro (PPR) es la mejor forma de asegurar el futuro", señaló Luna.
Un plan de jubilación adecuado depende de las necesidades de cada individuo, pero existen al menos 4 aspectos básicos que el empleado debe tomar en cuenta:
- Las comisiones que se cobran por el manejo del fondo de pensión.
- El rendimiento que le da su instrumento de ahorro. El mexicano tradicionalmente ahorra en pagarés, cuentas bancarias o tandas, sin embargo, las ganancias generadas son en la mayoría de los casos menores a la inflación, por lo que el dinero pierde su poder adquisitivo.
- Los beneficios adicionales que el plan le ofrezca como deducciones o aportaciones por parte de la empresa.
- Seguridad jurídica, es decir, que el administrador del fondo para el retiro sea una institución legalmente establecida en México, que le proporcione confianza para depositar su dinero.
miércoles, 20 de julio de 2011
DUPLICA MÉXICO ANCIANOS EN DOS DÉCADAS
Reporta el INEGI que la mitad de la población tiene menos de 26 años.
Ciudad de México (10 julio 2011).- El número de adultos mayores en México se ha duplicado en las últimas dos décadas, de acuerdo con datos del INEGI.
Según el organismo, mientras que en 1990 había 5 millones de personas mayores de 60 años en el País, para 2010 la cifra fue 10.5 millones.
"El País experimenta un incremento relativo y absoluto de población en edades avanzadas. De 1990 a 2010 la población en su conjunto creció a una tasa promedio anual de 1.6 por ciento, en tanto que el aumento del grupo de 60 años y más fue de 3.8 por ciento.
"En términos relativos, el peso de este grupo de edad se incrementó de 6.2 a 9.4 por ciento en el lapso referido", indica el INEGI en un documento elaborado a propósito del Día Mundial de la Población, que se celebra el próximo 11 de julio.
En contraste, la población más joven, la que tiene entre 0 y 14 años de edad, pasó de representar el 38.3 por ciento en 1990 al 29.1 por ciento en 2010.
"En estados como Chiapas y Guerrero esta proporción supera 32 por ciento de sus habitantes, mientras que en el Distrito Federal el número de menores equivale a 21.8 por ciento de la población de la entidad", indica.
A pesar de ello, el INEGI considera, basado en datos del Censo 2010, que México sigue siendo un país de jóvenes, pues la mitad de sus residentes tienen menos de 26 años.
De acuerdo con la información del, en las últimas dos décadas la población se incrementó en 31 millones de personas, lo que equivale a 1.5 millones cada año y 30 mil por semana.
"Esta cifra (1.5 millones de personas) es equivalente a la población que actualmente reside en entidades como Zacatecas, o la de Campeche y Colima juntas", plantea.
Con una población de 112.3 millones de personas, México es el país número 11 a nivel mundial en cuanto al número de habitantes y el tercero en el continente, sólo por detrás de Estados Unidos y Brasil.
Fecundidad
A pesar del importante crecimiento poblacional que se ha observado en los últimos años, el INEGI destaca que en el mismo periodo se ha observado una reducción en las tasas de fecundidad.
"De acuerdo con los resultados de la muestra del censo 2010, se estima que las mujeres en edad reproductiva (15 a 49 años) tienen en promedio 2.4 hijos, lo que representa un hijo menos que hace 20 años (3.4 hijos), reducción que ubica al país cerca del número de hijos nacidos vivos que son necesarios para remplazar a sus progenitores", señala.
En el País nacen 2.2 millones de niños al año, la mitad de ellos de madres que tienen entre 20 y 29 años, mientras que el 17.3 por ciento son hijos de mujeres menores de 20 años.
"Este último dato es de particular atención, debido a las implicaciones que el inicio temprano de la maternidad tiene para las adolescentes, y en especial para aquellas que se encuentran en condiciones sociales desfavorables", advierte.
miércoles, 13 de julio de 2011
¿Ahorrar en Dólares o en UDIS?
Algunos seguros, ahorros, créditos e inversiones se cotizan en dólares o en UDIS, con el fin de que nuestro dinero, o la suma asegurada en el caso de los seguros, no pierdan poder adquisitivo con el paso del tiempo.
¿Pero cuál representa la mejor opción?
Ahorrar en dólares, hasta antes de que se crearan las UDIS, era la mejor manera de conservar el valor del dinero, ya que aunque se devaluara el peso nos quedábamos con la cantidad en dólares acumulada y según el tipo de cambio hasta nos quedaba la sensación de rendimiento.
Las UDIS (Unidades de Inversión) fueron creadas por el gobierno mexicano en 1995. Mientras que el valor del dólar es la relación entre la moneda americana y la mexicana, el valor de la UDI aumenta según la inflación mexicana y no tiene tanta fluctuación como el dólar.
En los últimos años las UDIS han tenido un crecimiento mayor al dólar.

Así que cuando se trata de ahorros o seguros, las UDIS son una mejor opción para conservar el valor del dinero. Veamos unos ejemplos:
Si en el año 2000 contrataste un seguro de vida por 500,000 UDIS, el valor en ese año sería aproximadamente de 1,400,000 pesos, y al día de hoy el valor sería de 2,125,000.
En programas de ahorro sistemático en UDIS, la cantidad que tienes como compromiso también tiene invcrementos: si hubieras comenzado un programa de ahorro en el año 2000 ahorrando 200 UDIS mensuales (560 pesos) hoy estarías ahorrando, 9 años después 848 pesos según el valor actual de la UDI. El monto acumulado no perdería su valor adquisitivo, aun sin contar los rendimientos.
Deudas en UDIS
Al contrario de nuestros ahorros e inversiones adquirir una deuda en UDIS podría no ser tan buena idea. El valor de las UDIS varía según la inflación, así que la desventaja es que siempre estará creciendo la cantidad que debe abonar a la deuda, pero viéndolo de otro modo la variación será moderada y regular, así que siempre tendremos la misma cantidad en UDIS por pagar aunque el valor de la UDI vaya en aumento.
Supongamos que en 1995 adquiriste un crédito hipotecario a 15 años por 250,000 pesos mexicanos, pagando inicialmente 1,800 pesos mensuales. Si tu crédito fue en UDIS hoy estarías pagando aproximadamente 7632.00 al tipo de cambio actual, aunque el aumento hubiera sido de forma paulatina y el plazo del crédito el mismo.
Si tu crédito fue en dólares el tipo de cambio promedio en 1995 era de 6.45 pesos; al tipo de cambio actual estarías pagando aproximadamente 3,900 pesos.
Lo más conveniente en este caso es un crédito en pesos a una tasa fija, ya que se calcularían los intereses al inicio del crédito y el pago sería fijo durante toda la vida del crédito.
¿Pero cuál representa la mejor opción?
Ahorrar en dólares, hasta antes de que se crearan las UDIS, era la mejor manera de conservar el valor del dinero, ya que aunque se devaluara el peso nos quedábamos con la cantidad en dólares acumulada y según el tipo de cambio hasta nos quedaba la sensación de rendimiento.
Las UDIS (Unidades de Inversión) fueron creadas por el gobierno mexicano en 1995. Mientras que el valor del dólar es la relación entre la moneda americana y la mexicana, el valor de la UDI aumenta según la inflación mexicana y no tiene tanta fluctuación como el dólar.
En los últimos años las UDIS han tenido un crecimiento mayor al dólar.
Así que cuando se trata de ahorros o seguros, las UDIS son una mejor opción para conservar el valor del dinero. Veamos unos ejemplos:
Si en el año 2000 contrataste un seguro de vida por 500,000 UDIS, el valor en ese año sería aproximadamente de 1,400,000 pesos, y al día de hoy el valor sería de 2,125,000.
En programas de ahorro sistemático en UDIS, la cantidad que tienes como compromiso también tiene invcrementos: si hubieras comenzado un programa de ahorro en el año 2000 ahorrando 200 UDIS mensuales (560 pesos) hoy estarías ahorrando, 9 años después 848 pesos según el valor actual de la UDI. El monto acumulado no perdería su valor adquisitivo, aun sin contar los rendimientos.
Deudas en UDIS
Al contrario de nuestros ahorros e inversiones adquirir una deuda en UDIS podría no ser tan buena idea. El valor de las UDIS varía según la inflación, así que la desventaja es que siempre estará creciendo la cantidad que debe abonar a la deuda, pero viéndolo de otro modo la variación será moderada y regular, así que siempre tendremos la misma cantidad en UDIS por pagar aunque el valor de la UDI vaya en aumento.
Supongamos que en 1995 adquiriste un crédito hipotecario a 15 años por 250,000 pesos mexicanos, pagando inicialmente 1,800 pesos mensuales. Si tu crédito fue en UDIS hoy estarías pagando aproximadamente 7632.00 al tipo de cambio actual, aunque el aumento hubiera sido de forma paulatina y el plazo del crédito el mismo.
Si tu crédito fue en dólares el tipo de cambio promedio en 1995 era de 6.45 pesos; al tipo de cambio actual estarías pagando aproximadamente 3,900 pesos.
Lo más conveniente en este caso es un crédito en pesos a una tasa fija, ya que se calcularían los intereses al inicio del crédito y el pago sería fijo durante toda la vida del crédito.
lunes, 4 de julio de 2011
Finanzas Personales
¿Qué es la planeación financiera personal?
La planeación financiera es el proceso que nos ayuda a darnos cuenta de nuestra situación financiera actual, determinar nuestras metas y objetivos, y desarrollar estrategias que nos guiarán hacia el logro de esas metas. La planeación financiera comienza con el reconocimiento que cada uno de nosotros haga, de que todos tenemos necesidades y objetivos diferentes.
Una buena planeación financiera cubre un número importante de áreas críticas, incluyendo la planeación para el retiro, planeación testamentaria, administración de riesgos y seguros, planes de salud, impuestos, inversiones, manejo de efectivo y presupuestos. Dependiendo de nuestras necesidades particulares, puede también incluir planes para garantizar la educación de nuestros hijos, para donaciones de caridad, filantropía, etc.
No obstante, el proceso de planeación financiera personal debe ser un proceso integrado. A pesar de que existen diferentes áreas o partes del mismo, el cambio en una de éstas puede impactar la habilidad para lograr nuestras metas. Por ello, es importante ver la fotografía completa antes de tomar alguna decisión que pueda impactar nuestro bienestar financiero futuro.
La realidad es que un buen salario con dinero suficiente para gastar no es garantía de éxito financiero, ni un modesto salario tiene necesariamente que prometer fracaso en estos menesteres. De hecho, la mayoría de la gente que tiene problemas financieros, como un endeudamiento excesivo, corresponde a la clase media de nuestro país. En realidad, uno de los puntos más importantes para lograr una plan financiero exitoso no tiene que ver con el ingreso de cada uno de nosotros, sino con empezar a establecerlo.
Para la mayoría de las personas, cumplir metas financieras y acumular patrimonio requiere tiempo y planeación. No obstante, sin importar nuestro punto de partida, el conocimiento y las decisiones inteligentes pueden incrementar de manera importante nuestras oportunidades de lograr los objetivos que nos trazamos.
Una buena planeación financiera personal puede ayudarnos a evitar graves equivocaciones, como podrían ser: incurrir en un endeudamiento excesivo, ignorar nuestras oportunidades para tener un retiro cómodo, no tener el efectivo suficiente cuando se requiere, o tener seguros que no correspondan a nuestras necesidades reales.
La planeación financiera personal nos apoya a tomar decisiones inteligentes acerca de ahorrar para comprar un hogar, para garantizar la educación de nuestros hijos o para cubrir adecuadamente contingencias. Pero además, puede apoyarnos en lidiar con cambios trascendentales en nuestro estilo de vida, como puede ser el matrimonio, un divorcio, el nacimiento de un hijo, cambio de trabajos o el retiro.
Por lo tanto, todos los que tengamos sueños, ilusiones, metas y objetivos en la vida podemos beneficiarnos de un plan financiero personal. La razón fundamental es que este plan no es sino el mapa que nos guiará hacia nuestro destino.
Un plan financiero nos ayuda, en primer lugar, a identificar y enlistar claramente esos sueños y objetivos que todos tenemos, y nos da elementos específicos para tomar decisiones que nos permitirán lograrlas. Pero además, nos permite encontrar obstáculos en el camino no previstos que podrían amenazar nuestro bienestar futuro.
En conclusión, la planeación financiera personal proporciona dirección y significado a nuestras decisiones financieras. Nos permite entender cómo cada decisión que tomamos afecta otras áreas de nuestra vida. Por ejemplo, una decisión financiera particular podría ser la clave para la compra de una casa, pero a la vez podría impedir un retiro cómodo. Al ver cada decisión como la parte de un todo, podemos considerar sus efectos de corto, mediano y largo plazo en nuestros objetivos de vida.
La planeación financiera es el proceso que nos ayuda a darnos cuenta de nuestra situación financiera actual, determinar nuestras metas y objetivos, y desarrollar estrategias que nos guiarán hacia el logro de esas metas. La planeación financiera comienza con el reconocimiento que cada uno de nosotros haga, de que todos tenemos necesidades y objetivos diferentes.
Una buena planeación financiera cubre un número importante de áreas críticas, incluyendo la planeación para el retiro, planeación testamentaria, administración de riesgos y seguros, planes de salud, impuestos, inversiones, manejo de efectivo y presupuestos. Dependiendo de nuestras necesidades particulares, puede también incluir planes para garantizar la educación de nuestros hijos, para donaciones de caridad, filantropía, etc.
No obstante, el proceso de planeación financiera personal debe ser un proceso integrado. A pesar de que existen diferentes áreas o partes del mismo, el cambio en una de éstas puede impactar la habilidad para lograr nuestras metas. Por ello, es importante ver la fotografía completa antes de tomar alguna decisión que pueda impactar nuestro bienestar financiero futuro.
¿Porqué es importante planear nuestras Finanzas Personales?
Algunos lectores nos han comentado vía correo electrónico que lo que escribimos está muy bien, pero que no es aplicable a la realidad mexicana y a los salarios miserables que gana la mayoría de los trabajadores en nuestro país. Otros, nos han pedido ayuda, al decirnos que sienten que todo el mundo puede ahorrar, excepto ellos.La realidad es que un buen salario con dinero suficiente para gastar no es garantía de éxito financiero, ni un modesto salario tiene necesariamente que prometer fracaso en estos menesteres. De hecho, la mayoría de la gente que tiene problemas financieros, como un endeudamiento excesivo, corresponde a la clase media de nuestro país. En realidad, uno de los puntos más importantes para lograr una plan financiero exitoso no tiene que ver con el ingreso de cada uno de nosotros, sino con empezar a establecerlo.
Para la mayoría de las personas, cumplir metas financieras y acumular patrimonio requiere tiempo y planeación. No obstante, sin importar nuestro punto de partida, el conocimiento y las decisiones inteligentes pueden incrementar de manera importante nuestras oportunidades de lograr los objetivos que nos trazamos.
Una buena planeación financiera personal puede ayudarnos a evitar graves equivocaciones, como podrían ser: incurrir en un endeudamiento excesivo, ignorar nuestras oportunidades para tener un retiro cómodo, no tener el efectivo suficiente cuando se requiere, o tener seguros que no correspondan a nuestras necesidades reales.
La planeación financiera personal nos apoya a tomar decisiones inteligentes acerca de ahorrar para comprar un hogar, para garantizar la educación de nuestros hijos o para cubrir adecuadamente contingencias. Pero además, puede apoyarnos en lidiar con cambios trascendentales en nuestro estilo de vida, como puede ser el matrimonio, un divorcio, el nacimiento de un hijo, cambio de trabajos o el retiro.
¿Quién necesita un plan financiero personal?
Ninguno de nosotros saldría en una balsa a cruzar el océano, sobre todo sin un mapa e instrumentos adecuados que nos guíen a nuestro destino. Incluso, nadie lo haría sin tener definido, por lo menos, un destino de nuestro viaje. El mismo concepto aplica para nuestra propia situación financiera: nadie puede ahorrar sin tener un objetivo concreto (que puede o no ser consciente pero que existe), y nadie debería invertir sin tener claramente definidas sus metas y objetivos de largo plazo.Por lo tanto, todos los que tengamos sueños, ilusiones, metas y objetivos en la vida podemos beneficiarnos de un plan financiero personal. La razón fundamental es que este plan no es sino el mapa que nos guiará hacia nuestro destino.
Un plan financiero nos ayuda, en primer lugar, a identificar y enlistar claramente esos sueños y objetivos que todos tenemos, y nos da elementos específicos para tomar decisiones que nos permitirán lograrlas. Pero además, nos permite encontrar obstáculos en el camino no previstos que podrían amenazar nuestro bienestar futuro.
En conclusión, la planeación financiera personal proporciona dirección y significado a nuestras decisiones financieras. Nos permite entender cómo cada decisión que tomamos afecta otras áreas de nuestra vida. Por ejemplo, una decisión financiera particular podría ser la clave para la compra de una casa, pero a la vez podría impedir un retiro cómodo. Al ver cada decisión como la parte de un todo, podemos considerar sus efectos de corto, mediano y largo plazo en nuestros objetivos de vida.
El Round de mes a mes
La moto se aleja… suspiro… en algo tan impredecible como la llegada del correo, lo único predecible es la llegada del estado de cuenta de la tarjeta. Sin falta la segunda semana de cada mes ¿No podría perderse o atrasarse igual que los recibos del gas o la suscripción de la revista Quién? Un largo suspiro y rápidamente hacia el buzón, no había que darle tiempo a la vecina de robar los estados de cuenta como la había visto hacer con la casa de enfrente.
Y no es que no tuviera acceso a la banca electrónica, después de meses de posponerlo el año pasado había pasado por el vía crucis que obtener su “token” representó: que la identificación, que esa no señora, que su IFE ya no sirve, que su comprobante de domicilio necesita estar pagado y aquí se ve que ya se le venció y no lo pagó… Pero en la pantalla esos números se ven tan fríos y tan lejanos ¿cómo comprobar esas sumas y seguir esas líneas que se distorsionaban al mismo tiempo que discutía con las mamás del salón vía el chat de Facebook? No las cuentas en papel, en donde los números no se mueven, donde puedo rayar y tachar para imaginar lo que no gasté…
Comienza a pasar el dedo sobre cada número, cada establecimiento donde había hecho brillar la flamante tarjeta y la sonrisa con que un empleado le había extendido un voucher. Que si la escuela de los niños.. Vaya modernidad poder cargar la colegiatura a las tarjetas y vaya cosa pensar que tendrían 50 días para financiar el cargo sin intereses… planeado claro antes de la venta nocturna donde la mensualidad de la lavadora y computadora parecían tan poca cosa ¡y a 24 meses sin intereses! Pero mira que ya sumándolo a las colegiaturas y al cargo por los seguros de los coches, porque después de haber sido víctimas de un robo de auto con violencia ya habían aprendido que más valía tener el coche asegurado… Total que ahora los meses sin intereses eran una tortura CON intereses. Imposible cubrir las mensualidades y la deuda aumente y aumente.
Pero bueno, ése era el round de cada mes, al dilema ahora estaba en ¿cómo disfrazar la zapatería? El mes pasado decir que la niña perdió los tenis en deportes salió muy natural, pero ahora ¿qué iba a inventar? Cada vez que recordaba la mirada de aprobación de su comadre cuando compró esas sandalias de verano y firmó con la flamante tarjera la piel se le enchinaba pero… ¡mugrosas sandalias tan incómodas! Eso pasa cuando una firma las cosas sin probárselas primero.
¿Y los desayunos? La cafetería se disfrazaba cuando podía inventarse que ahí vendían libros escolares, pero ahora ¿qué iba a decir? ¿Qué ahí estaba más barato el jitomate? Vaya manía de la vocal del salón y su idea de “retroalimentarse” cada 15 días, lo único que retroalimentaban era su adicción a las enfrijoladas y al yogurt con frutas, se nota que ella no tiene problemas para “sacar la tarjeta” cuantas veces quiera.
Uno a uno fue sufriendo los cargos de la tarjeta mientras se decía: “Esta es la última vez que le digo que el total que necesito es lo del pago mínimo. Ya el próximo mes veré de donde saco para abonarle más a la tarjeta” ¡Si tan solo él supiera las cuentas de la casa y no fuera tan difícil hablarle de lo que se necesita!
Y no es que no tuviera acceso a la banca electrónica, después de meses de posponerlo el año pasado había pasado por el vía crucis que obtener su “token” representó: que la identificación, que esa no señora, que su IFE ya no sirve, que su comprobante de domicilio necesita estar pagado y aquí se ve que ya se le venció y no lo pagó… Pero en la pantalla esos números se ven tan fríos y tan lejanos ¿cómo comprobar esas sumas y seguir esas líneas que se distorsionaban al mismo tiempo que discutía con las mamás del salón vía el chat de Facebook? No las cuentas en papel, en donde los números no se mueven, donde puedo rayar y tachar para imaginar lo que no gasté…
Comienza a pasar el dedo sobre cada número, cada establecimiento donde había hecho brillar la flamante tarjeta y la sonrisa con que un empleado le había extendido un voucher. Que si la escuela de los niños.. Vaya modernidad poder cargar la colegiatura a las tarjetas y vaya cosa pensar que tendrían 50 días para financiar el cargo sin intereses… planeado claro antes de la venta nocturna donde la mensualidad de la lavadora y computadora parecían tan poca cosa ¡y a 24 meses sin intereses! Pero mira que ya sumándolo a las colegiaturas y al cargo por los seguros de los coches, porque después de haber sido víctimas de un robo de auto con violencia ya habían aprendido que más valía tener el coche asegurado… Total que ahora los meses sin intereses eran una tortura CON intereses. Imposible cubrir las mensualidades y la deuda aumente y aumente.
Pero bueno, ése era el round de cada mes, al dilema ahora estaba en ¿cómo disfrazar la zapatería? El mes pasado decir que la niña perdió los tenis en deportes salió muy natural, pero ahora ¿qué iba a inventar? Cada vez que recordaba la mirada de aprobación de su comadre cuando compró esas sandalias de verano y firmó con la flamante tarjera la piel se le enchinaba pero… ¡mugrosas sandalias tan incómodas! Eso pasa cuando una firma las cosas sin probárselas primero.
¿Y los desayunos? La cafetería se disfrazaba cuando podía inventarse que ahí vendían libros escolares, pero ahora ¿qué iba a decir? ¿Qué ahí estaba más barato el jitomate? Vaya manía de la vocal del salón y su idea de “retroalimentarse” cada 15 días, lo único que retroalimentaban era su adicción a las enfrijoladas y al yogurt con frutas, se nota que ella no tiene problemas para “sacar la tarjeta” cuantas veces quiera.
Uno a uno fue sufriendo los cargos de la tarjeta mientras se decía: “Esta es la última vez que le digo que el total que necesito es lo del pago mínimo. Ya el próximo mes veré de donde saco para abonarle más a la tarjeta” ¡Si tan solo él supiera las cuentas de la casa y no fuera tan difícil hablarle de lo que se necesita!
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